El oído
El oído es uno de los órganos más especiales de nuestro cuerpo. Gracias a él somos capaces de percibir y captar todos aquellos sonidos que se producen a nuestro alrededor. Nos permite ubicarnos, actuar en consideración y nos ayuda a movernos y mantener el equilibrio.
Además de esto, el sentido del oído es uno de los elementos más importantes para nuestro lenguaje y comunicación. Sin él, no podríamos mantener una comunicación conversación ni emocionarnos al escuchar los sonidos de la naturaleza, la música o simplemente los mensajes y las palabras de las personas a las que amamos.
Podríamos decir que el sistema auditivo es nuestro altavoz particular. Es con el que podemos escuchar el que será el hilo musical que marca nuestra vida. Un sentido único y especial con el que sentir y emocionarnos día a día.
Las partes del oído
Al igual que cualquier otro órgano, el oído está compuesto por diversas zonas con características y funciones diferentes:
Oído externo: es la parte más visible y expuesta al ojo humano. Su nombre técnico es aurícula y está formado, a su vez, por la oreja y el canal auditivo que actuan como si fueran una antena receptora y un amplificador de la señal sonora. En esta zona es donde se recogen las ondas de sonido y se conducen directamente al oído medio interno para ser procesadas y decodificadas por nuestro cerebro. También se encarga de proteger nuestro sistema auditivo el resto del oído del exterior.
Oído medio: Seguro que sabes de qué zona estamos hablando si te decimos que ahí se encuentra el tímpano está compuesto por y tres pequeños huesos que se conocen como “huesecillos” y sus nombres son: martillo, yunque y estribo. Seguro que sabes de qué zona estamos hablando si te decimos que se llama tímpano. La función principal del tímpano es poder amplificar y poder la de transmitir todos aquellos sonidos que son recogidos por la oreja y entran a través del canal auditivo la oreja al oído interno, los huesecillos a su vez tienen como función principal convertir las ondas sonoras en impulsos.
Oído interno: estos pequeños huesos con Esta parte del sistema auditivo tiene forma de concha de o de caracol son y se denomina la cóclea. Son los encargados de transformar las ondas sonaras en los impulsos mecánicos que recibe de la cadena de huesecillos, en impulsos eléctricos y de transmitirlosque viajan al cerebro a través del nervio auditivo. Allí serán donde toda esta informacion sonora se decodifica y es interpretetadan dandole un sentido a todo lo que escuchamos.
Dentro del oído, cada una de sus partes el nervio auditivo y el cerebro juegan un papel vital para el correcto funcionamiento de nuestro sentido de la audición. El cerebro dispone de hasta doce pares de nervios conectados entre sí, siendo uno de ellos el nervio auditivo. Este nervio craneal es el encargado de nuestro equilibrio y también de nuestra audición y también del equilibrio. Por lo que es muy importante el evaluar y conocer su estado por medio de test auditivos.
Paso a paso:
El funcionamiento de la audición
Desde la entrada recepción del sonido por el pabellón de la oreja hasta la su descodificación y creación de sonidos la información auditiva por parte de nuestro cerebro, el camino que recorren las ondas sonoras que percibimos en nuestro oído hasta finalizar su interpretación en el cerebro es muy rápido, pero a la vez extremadamente complejo.
El proceso de la audición se inicia como si estuviéramos hablando de un altavoz. El aire transporta el sonido y lo propaga en ondas sonoras, como las producidas en el agua al tirar una piedra. De ahí, llega al oído, más en concreto al pabellón auricular a través del aire que son captadas por nuestras orejas y las encauza por el interior del canal auditivo donde se amplifican. Avanza hasta el tímpano, haciéndolo vibrar, lo que mueve la cadena de huesecillos, estimulando la cóclea que transforma las ondas sonoras en impulsos eléctricos que viajan hasta el cerebro a través de nervio auditivo por medio del oído interno y una vez que llega allí, donde se interpretan los sonidos recibidos para que el resto de nuestro cuerpo pueda reaccionar acorde a lo que está escuchando.
Características de la audición
El sonido se mide a través de dos unidades de medida diferentes. Estas dos unidades de medida son:
- Decibelios: nos indican el volumen del sonido
- Hertz: especifican la frecuencia, el número de vibraciones y el tono.
El rango de percepción audición de un adulto joven sano se encuentra entre los 0 y los 1200 decibelios. A partir de los 120 decibelios, nuestro oído únicamente sentirá dolor y no escuchará nada más. Sin embargo, no es necesario llegar a estos límites, por ello se recomienda siempre como norma general un valor de ruido de inferior a los 55 decibelios como límite superior al aire libre. El y un de volumen máximo dea cualquier sonido que debe estar por debajo de los 85 dB con una exposición máxima de ocho horas al día.
Las protecciones auditivas juegan un papel vital para prevenir y cuidar nuestro oído en situaciones con un volumen superior al habitual.
La labor del oído
Como ya has podido ver, el oído cumple una labor muy importante para nuestro organismo. Por un lado, captar los sonidos y conducirlos por todas y cada una de las partes del sentido sistema auditivo hasta acabar en el cerebro para poder ser, finalmente, procesado. Y por otro lado mantenernos en equilibrio e impedir que nos caigamos o mareemos.
Tan importante es poder comprender y entender cada uno de estos sonidos para comprender su mensaje, como ser capaces de mantener el equilibrio al recibir cada uno de estos mensajes para poder estar de pie y caminar.
Cuidado y prevención
El oído es un órgano tan delicado que debemos cuidarlo y protegerlo para no sufrir inconvenientes y dejar de percibir esos sonidos que nos rodean en el día a día.
Mantener unos hábitos saludables para tus oídos es fundamental por medio de cuidados específicos y una correcta higiene del oído. Acciones tan sencillas como evitar escuchar la música y la televisión a un volumen muy alto, mantenerte alejado de los ruidos fuertes, tomar precauciones con el agua, no usar bastoncillos o herramientas elementos extrañaos para limpiar el oído, protegerte del frío y mantener siempre los oídos secos tras la ducha te ayudarán a conservar tu salud auditiva
Las infecciones del oído graves pueden llegar a generar una pérdida de audición. Aunque es importante prestar siempre atención a la protección y el cuidado de los oídos, extrema mucho más las precauciones si estás resfriado, con algún virus o gripe. En cuanto tengas molestias en el oído, acude a uno de nuestros especialistastu médico especialista para que sean ellos quienes te hagan un examen y estudio exhaustivo de esta zona del cuerpo. del estado de tu oído.
Seguir unas normas de higiene auditivas marcarán la diferencia en tu salud auditiva. Si tienes dudas al respecto, pregunta a nuestros expertos en audición para que te den consejos y recomendaciones sobre los cuidados del oído.
La ingesta y el consumo de medicamentos tóxicos también puede generar ciertos trastornos del oído. Pregunta a tu médico sobre ello antes de comenzar con este tipo de tratamientos. O, al menos, mantente al tanto sobre los posibles efectos negativos.