La crisis sanitaria del coronavirus ha provocado importantes cambios en nuestros hábitos de vida, tanto a nivel familiar, como social y profesional, dado que actualmente es necesario mantener un distanciamiento de al menos 2 metros con las demás personas y se ha normalizado el uso de elementos de protección frente al contagio, como es el uso de guantes, desinfectantes y principalmente, el uso de mascarillas.

Según las autoridades sanitarias, las mascarillas son, junto con la higiene de manos, uno de los métodos más efectivos para prevenir el contagio, y por ese motivo, su uso diario se ha convertido rápidamente en una norma para todos los ciudadanos.

Sin embargo, la comunicación entre las personas se ve afectada por el hecho de tener la boca tapada, dado que las mascarillas actúan como una barrera por diferentes motivos:

  • Atenúan el volumen de la voz de las personas con las que hablamos.
  • Distorsionan el tono de la voz, por lo que es más difícil entender lo que nos dicen.
  • Impiden ver la boca y leer los movimientos de los labios, para intuir lo que nos dicen.

Por estos motivos, las personas que sufren algún tipo de pérdida de audición leve, y más aun las que presentan perdidas moderadas o severas, tienen grandes dificultades para entender y comunicarse con las personas que le hablan con una mascarilla puesta, más aún cuando esta comunicación se produce en lugares con mucha gente y/o ruido de fondo, como pueden ser los supermercados, terrazas de bares y restaurantes, transporte público, reuniones, etc.

Estos síntomas, son un claro indicio de la presencia de un posible problema auditivo en fase inicial o avanzada, por ello es necesario acudir a un especialista en audición para evaluar si realmente estos problemas de comunicación, son consecuencia de alguna alteración en nuestro sistema auditivo o, por el contrario, son producidos por alguna otra circunstancia.

La evaluación de la capacidad de audición es un proceso rápido y sencillo, y en función del resultado, si se detectan problemas auditivos, el número de posibles soluciones que le ayudarán a poner fin a estas dificultades de comunicación es muy amplio.

Le recomendamos que, en caso de duda, pida cita a su especialista en audición, es la forma más segura para salir de dudas.

El objetivo es mantener una relación familiar, social y profesional activa, y dentro de la nueva normalidad con la que vamos a tener que convivir de ahora en adelante.