En ocasiones, después de comprar unos audífonos, algunas personas experimentan problemas de adaptación a los mismos y se encuentran incomodas con el resultado auditivo que le proporcionan.

Has detectado problemas en tús AUDÍFONOS

Los motivos principales de este rechazo pueden ser múltiples, pero probablemente están relacionados con alguna de estas causas:

  • Una imprecisa evaluación de su capacidad auditiva, origen y/o alcance de la misma.
  • La ausencia de un protocolo de adaptación que implique sesiones para la habituación al uso de unos audífonos.
  • Una errónea elección del modelo de audífonos, bien sea por falta de prestaciones audiológicas, problemas anatómicos del oído o enfermedades auditivas no detectadas.
  • Un mal ajuste anatómico de los audífonos que cause dolor o molestias.
  • Una incorrecta programación de las prestaciones de los audífonos.
  • La falta de un tratamiento de rehabilitación auditiva que mejore la capacidad de entendimiento del habla al principio de su uso.

Ahora la pregunta es… ¿lo reconozco o sigo disimulando?

Cualquiera de ellas, o la combinación de varias, tienen como consecuencia la aparición de un sentimiento de decepción, frustración y rabia que desembocan en el abandono de su uso.

Debes saber que todas ellas tienen solución, y que el gran paso que diste, la ilusión y la inversión que realizaste para mejorar tu salud auditiva, no tienen por que acabar guardados en el fondo de un cajón.

Encontrar una alternativa profesional que reconduzca tu tratamiento audiológico es posible, ya que en la mayoría de los casos descritos arriba, los resultados dependen de la capacidad técnica de un buen especialista.

Dedica tiempo a buscarlo y seleccionarlo adecuadamente y alcanza el objetivo que te propusiste cuando tomaste la decisión de acudir a un centro auditivo, que no es otra que recuperar tu capacidad de oír y entender adecuadamente y sin problemas.