Normalmente, subestimamos las consecuencias de los problemas para oír con claridad y sobre todo de entender bien, y esto tiene una importante repercusión sobre la salud y el estilo de vida de aquellas personas que lo sufren.

Las dificultades para entender bien a las personas que nos hablan, sobre todo cuando no estamos frente a frente o cuando existen muchos ruidos de fondo, como por ejemplo en un bar o en un restaurante con mucha gente, provoca una reacción inmediata e instintiva de multiplicar el esfuerzo por intentar prestar mayor atención a lo que dice nuestro interlocutor.

Pon solución a la falta de entendimiento con nuestros especialistas en salud auditiva

Sin un tratamiento correctivo a tiempo, a medida que el deterioro auditivo va siendo cada vez mayor, es normal que aparte de en la atención auditiva, necesitemos apoyarnos también en la atención visual para intentar hacer una lectura de los labios de la persona con la que estamos hablando para poder entenderle.

Esta situación, que a todos nos ocurre en mayor o menor medida, con el prolongado paso del tiempo provoca una sensación de agotamiento, debido al gran esfuerzo que es necesario para conseguir centrar nuestra atención en la persona que nos habla y de esta forma entender lo que dice.

Un buen ejemplo de ello, para que pueda entender esta sensación, es como cuando por ejemplo comenzamos a aprender un idioma.  En la fase inicial de aprendizaje, la falta de vocabulario y el no tener el oído acostumbrado al acento del otro idioma, hace que nos sintamos inseguros, que multipliquemos por diez nuestra atención en el interlocutor, que intentemos traducir mentalmente sus palabras y frases que más o menos creemos entender y que finalmente, busquemos un significado lógico en el contexto de la conversación que estemos teniendo. Todo este proceso, requiere de un gran esfuerzo mental, y si finalmente no conseguimos el objetivo de entender a quién nos habla, lo normal es que provoque una reacción de frustración e impotencia que normalmente concluye con el abandono de la conversación.

Tu cansancio puede venir motivado por una perdida de audición

Este proceso es similar al que sufren las personas con pérdida de audición, la suma del esfuerzo auditivo y visual por intentar seguir una conversación es lo que se denomina “cansancio atencional”, que es la sensación de agotamiento provocado por el esfuerzo requerido para intentar comprender un mensaje, manteniendo la atención y el interés en algo o en alguien durante un periodo prolongado de tiempo, más si cabe cuando son varias las personas que hablan en una misma conversación.

El cansancio atencional tiene como consecuencia el aislamiento, ya que sus efectos se evidencian en una falta continua de ganas e interés por mantener o seguir una conversación y afecta a la comunicación en todos los ámbitos de la persona, su vida social, familiar, laboral, etc.

Por todo ello, es importante conseguir un buen especialista que consiga reestablecer la audición a niveles adecuados para romper esta barrera y conseguir volver a participar con naturalidad y fluidez en el entorno social en el que nos desenvolvemos.